Los 3 beneficios clave del Legal Project Management

El legal project management es clave para el éxito del proyecto legal

Hace unos días publiqué un artículo en el que explicaba qué es el Legal Project Management. Hoy pretendo explicaros, desde mi punto de vista, los beneficios clave de su uso. Adjunto el link para los que no lo leísteis:

¿Qué es LPM -Legal Project Management-? Innovate or die!.

A grandes rasgos, podríamos exponer que el uso de esta metodología nos ofrece tres grandes razones para hacerla nuestra.

1.- Proporciona un trato más comprometido y profesional con cliente, porque aglutina una correcta política de comunicación con el mismo, manteniéndole informado en todo momento sobre cómo va discurriendo su proyecto, un preciso calendario de plazos en la ejecución del mismo, así como una sólida plataforma de recursos que nos ayudan a anticiparnos a posibles riesgos y vicisitudes, pudiendo cuantificar las probabilidades de éxito o fracaso del proyecto.

 

2– El método de trabajo ordenado -que obliga a seguir el LPM- conlleva necesariamente poder ofrecer un servicio diligente al cliente, y además nos proporciona mayor seguridad desde el punto de vista de nuestra responsabilidad profesional.

 

3- La gestión financiera, como elemento esencial del mismo, provoca un aumento en la rentabilidad de nuestros proyectos, lo que nos hace más competitivos.

 

Frente al incremento de las internalizaciones y al potenciamiento del perfil todoterreno del abogado in house, la demanda por parte de los clientes corporativos ha disminuido en cantidad y aumentado en exigencia precisamente con respecto a tres factores que en gestión de proyectos se denominan la “triple restricción” (triple constrain): alcance/calidad, plazo y coste.

Tanto en los despachos profesionales como en los departamentos de servicios jurídicos de empresa, empiezan a premiar cada vez más, la aplicación de criterios de eficiencia, sostenibilidad, rentabilidad, utilidad y previsibilidad, es decir, criterios que vienen siendo ya desde hace muchos años aplicados en la gestión de proyectos en otros sectores o industrias.

El LPM es una herramienta diferenciadora. Eso sí, requiere que los abogados estén dispuestos a implementar algunos cambios en su comportamiento.

Como siempre decimos en Wolf Project “Innovate or die!”